Yo no sé del sol. Yo sé la melodía del ángel y el sermón caliente del último viento. Sé gritar hasta el alba cuando la muerte se posa desnuda en mi sombra.
martes, 7 de septiembre de 2010
Y en el dulce septiembre te espero, con ansias de poder encontrarte. Radiante y rebosante de alegría.
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