La sangre corre, la desilusión también. Falacias que crearon un mundo perfecto inexistente, en el que yo pretendía vivir. Me hallo solo nuevamente, en un cuarto oscuro y tremebundo. Pero me percato de que prefiero la compañía de la soledad y del silencio, antes que oír tus palabras vacías y falsas.
Tanto tiempo busqué alguien o algo en que creer, alguien a quien querer. Me equivoqué, esa búsqueda no me pertenece. Cree un escenario completamente utópico, en el cual me hallaba acompañado y querido, el dolor no me pertenecía y la soledad tampoco.
Un río de palabras, quiere fluir, pero no halla el canal correcto. Yo, no hallo el canal correcto por donde fluir, por donde vivir libremente.
Quiero poder encontrarme, quiero vivir, no quiero quedar encerrado en un callejón sin salida. No sirvo para vivir encadenado.